No hay nada mejor que llegar a casa después de un duro día de trabajo, de colegio, de facultad, de instituto, o de cualquier otra actividad. Cuando buscas desesperadamente las llaves de tu portal y empiezan los sudores fríos y empienzan los dolores de barriga. Sonidos crujientes de intestinos. Pero por fin, cuando ya pierdes la esperanza y crees que está todo perdido como por arte de magia estás notando la fría taza de tu inodoro. Nadie puede negar que ésta es una de las sensaciones más placenteras del ser humano, es por esto por lo que he tomado consciencia sobre aquellos momentos tan íntimos e importantes. Y desde aquí me comprometo a hacer una guía divertida sobre baños, inodoros, y aseos de restaurantes, comercios, y demás tipos de locales de Málaga.
jajajaja Espero que mi (ex) casa de el salto a la fama en esta ruta del placer.
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